Discurso de la Sra. Alcadesa con motivo de la Conmemoración del 189º Aniversario del Grito Libertario de Piura
Vecinas y Vecinos:
Me toca una vez más, la tercera como autoridad política de esta ciudad, y la segunda como Alcaldesa de Piura, dirigirme a ustedes en esta jornada en la que conmemoramos el Grito Libertario de San Miguel de Piura.
Hace 189 años nuestra ciudad le dio un ejemplo al Perú, mostrándoles que los piuranos podemos estar unidos en torno a objetivos comunes, a causas justas y a los ideales más elevados.
Un día como hoy, hace 189 años, los piuranos decidimos que queríamos ser libres. Que queríamos manejar nuestros destinos como nación y no como colonia. Y con esta decisión marcamos de manera irreversible el destino sagrado de la independencia de nuestra patria.
Han pasado, lo repito, 189 años. Pero estoy convencida que en el pecho de cada piurano y de cada piurana aun vive esa llama de unidad, ese fuego sagrado que nos hizo libres ayer y nos hará mejores mañana. No dejemos que la desesperanza la apague.
Conciudadanos y conciudadanas:
Regreso a esta tribuna con la misma humildad y con la misma ilusión de seguir trabajando para construir la ciudad mejor, que ustedes se merecen.
Han pasado tres años desde que juré como regidora electa brindar mi mejor esfuerzo para contribuir al desarrollo de nuestra ciudad. Y en todo este tiempo, y ahora como Alcaldesa, le he dedicado más de 12 horas diarias a esta tarea.
Mantengo firme mi compromiso con la ciudad, y por eso puedo presentarme hoy antes ustedes, con las manos limpias, la conciencia tranquila, mis principios intactos y el ánimo rebosante para continuar en esta tarea.
No tengo una bandera política, por eso mi bandera es la bandera de ustedes. No tengo compromiso con nadie, por eso mi compromiso es con todos. No tengo intereses personales por eso mi interés es el mismo interés que tienen todos los piuranos, construir una ciudad más limpia, más ordenada, más segura y más sostenible, una ciudad que nos ofrezca las condiciones para vivir con dignidad, una ciudad donde todos y todas podamos hacer realidad nuestros sueños y ver concretadas nuestras esperanzas.
Amigos y amigas
Cada día al frente de la Gestión Municipal es una experiencia de la que voy aprendiendo. Y cada visita a los pueblos de nuestra provincia una ocasión para conocer más de cerca sus necesidades.
Son estos recorridos por las zonas más pobres, los que me han permitido conocer el valor de sus hombres y mujeres, que pese a sus grandes carencias y limitaciones siguen teniendo fe en un futuro mejor.
No quiero traicionar esa confianza, no quiero menguar sus esperanzas, por eso me duele infinitamente no haber podido hacer todo lo que hubiera querido.
En este año hemos logrado ejecutar TREINTA Y NUEVE MILLONES SEISCIENTOS VEINTITRES MIL SEISCIENTOS SETENTA Y SEIS NUEVOS SOLES APROXIMADAMENTE, lo cual representa un nivel de ejecución de 57.65% en relación al presupuesto realmente recibido este año en obras públicas. Seguimos mejorando la ejecución y la capacidad de gasto por encima de años anteriores y de gestiones anteriores, pero todavía no con la prisa suficiente que la población reclama.
Por eso, en nombre de la Gestión Municipal que represento le pido disculpas a quienes puedan pensar que no atendimos con la debida prontitud a sus demandas.
La burocracia del aparato público avanza a paso lento, y con procedimientos que impiden ir más de prisa, pero le he pedido a los funcionarios que insistan en avanzar más y que no tengan temor a la hora de tomar decisiones. Si ustedes le responden a Piura, Yo respondo por ustedes.
Igualmente por no haber sido lo suficientemente atentos para detectar a tiempo los actos aislados de corrupción que se presentaron el año pasado. Pero quiero también que sepan que los trabajadores municipales honestos y comprometidos son la inmensa mayoría y sobre ellos recaerá la misión de descubrir y denunciar a los malos empleados, porque sólo así lograremos recuperar la confianza y el respeto de la ciudadanía.
Estamos plenamente conscientes que hubieron errores, y los asumimos. Pero de nada sirve lamentarse, cuando tenemos mucho trabajo por delante y de nada sirve disculparse cuando no existe una real voluntad de enmienda. Por eso he dispuesto medidas efectivas que le devolverán al aparato municipal la eficiencia que requiere y que la población siempre ha reclamado, para ello estamos implementando los mecanismos de control para cerrarle el paso a la corrupción. Les pido su ayuda en esta tarea.
Cuando uno hace planes, toma decisiones o ejecuta acciones puede haber errores. Quienes nada hacen no cometen errores. El reto de mi gestión será entonces hacer más y errar menos y estoy segura que redoblando nuestros esfuerzos vamos a alcanzar este propósito.
Señoras y Señores
En el 2009 hemos avanzando en muchas áreas, se han completado varias obras, nos esforzamos para brindar mejores servicios, y hemos sentado las bases para un desarrollo sostenible de nuestra ciudad.
Pero no quiero aprovechar este momento como tribuna para enumerar logros, cuando hay todavía mucho por hacer.
Les reitero, el futuro de la ciudad no depende sólo de la habilidad de sus alcaldes, depende del pueblo, de nosotros, de los piuranos y piuranas que con nuestras acciones también vamos construyendo desde la cotidianeidad el futuro de la ciudad en la que vivimos.
Por eso esta mañana vengo a pedirles su compromiso, y no es otro que el cumplimiento de sus deberes como ciudadanos.
Ese deber ciudadano en acciones tan simples como no arrojar desperdicios en las calles.
Ese deber ciudadano que nos dice que saquemos nuestras bolsas de basura en los horarios de recojo.
Ese deber ciudadano que exige adoptar medidas de seguridad con nuestras familias y nuestras propiedades.
Ese deber ciudadano que nos dice que no podemos invadir áreas públicas o arriesgar la integridad de otros con el pretexto de un puesto de trabajo.
Ese deber ciudadano que nos dice que debemos obrar con respeto por los demás.
Porque aun con la mejor de las voluntades un gobierno municipal no es suficiente. La base sobre las que se apoya el desarrollo de la ciudad está formada por la fuerza y el empuje, pero principalmente por la fe de todos nosotros.
Cada día despertamos con nuevos retos, pero la esencia de nuestro éxito está en mantener firmes los valores que nos hacen mejores, el trabajo, la honestidad, la solidaridad, la tolerancia, la lealtad, ese ha sido el motor silencioso que nos ha movido en este camino al progreso.
Hoy les pido que agreguen la responsabilidad a esos valores, la responsabilidad con ustedes mismos, con sus familias, con sus vecinos, la responsabilidad con su ciudad y con su país.
La Piura de mañana se cimenta hoy. La conquista de un futuro mejor depende de lo que los piuranos hagamos ahora. Por eso los convoco a todos a participar de este proyecto, les pido su compromiso, su confianza y su esperanza, no en mí como Alcaldesa, sino en ustedes mismos como piuranos, como hombres y mujeres de bien, que el desaliento no le gane a su esperanza. Que su duda no sea más grande que su confianza.
Piuranas y piuranos
Los grandes objetivos de mi gestión están en marcha, y tengo la certeza de que estamos avanzando por el camino correcto. Y no es un derroche de optimismo, sino la confianza y el reconocimiento del esfuerzo, de la creatividad y de la capacidad de los piuranos y piuranas para asumir el reto de su propio desarrollo.
Señores Regidores, tenemos un año, todo el 2010, para demostrarle al pueblo de Piura que cuando votaron por nosotros no se equivocaron. Que cuando eligieron sus autoridades y nos confiaron su futuro y el futuro de sus hijos supimos ponernos a la altura de su esperanza. Que miramos más allá de nuestros intereses y de nuestros colores políticos y antepusimos los intereses de la ciudad. Que dejamos de perder el tiempo en buscar las diferencias y nos pusimos a buscar las coincidencias. Que nuestro trabajo fue capaz de solucionar los problemas más urgentes de los piuranos.
La historia es implacable, y más aún con quienes no respondieron a la confianza del pueblo y a la responsabilidad que les tocaba cuando tuvieron en sus manos la posibilidad de hacer algo.
No nos engañemos, la gente está harta de la mala política o política personalista, pero principalmente de los malos políticos. La gente está cansada de discursos vacíos que no le llenan la olla. Quieren acciones ya, obras ya, seguridad ya, limpieza ya, orden ya. No hagamos oídos sordos a estas demandas.
A las ilustres autoridades que hoy nos acompañan, les pido que en este 2010 seamos ese ejemplo de unidad, con visión de futuro, para que luego el pueblo se una a nosotros. Les invito este año a unirnos todos, como hace 189 años, para hacer cosas grandes. Porque más importantes que nuestros objetivos políticos son los objetivos de nuestra ciudad. Nosotros tenemos un tiempo limitado como autoridades, pero la ciudad nos trasciende. Acá vivirán nuestros hijos, y los hijos de nuestros hijos, no les neguemos el derecho a vivir en una ciudad mejor.
Quiero agradecer a todos quienes me han apoyado a lo largo del 2009, a esas mujeres que vieron en mi a una mujer y madre como ellas y me dijeron “Mónica, estamos contigo”. Quiero que sepan que yo también estoy con ustedes.
Quiero agradecer a los hombres y mujeres de prensa, por ayudarme a estar alerta. Pero sí les pido también su cuota de responsabilidad en la construcción de una sociedad más transparente y participativa. No traigan abajo las esperanzas del pueblo con noticias menudas e intrascendentes, involucrémonos también en los grandes objetivos.
Quiero agradecer a los que me critican, porque sus ataques son una motivación que me hace trabajar mejor.
Agradezco también a los señores regidores, de ustedes aprendí mucho, BUENO Y MALO y les reitero mi voluntad de trabajar de manera más estrecha, sin que eso signifique renunciar a nuestras diferencias políticas, porque eso es lo bueno de vivir en un país libre y democrático como el nuestro.
No puedo dejar de agradecer a mi familia, y en especial a mi esposo, por su afecto, por su paciencia, y por su comprensión para entender que los esfuerzos y sacrificios que hoy hago son también por ellos.
Finalmente quiero agradecer a todos los vecinos de esta ciudad, porque es su trabajo lo que hará grande a Piura. Porque es su esfuerzo honesto, y no nuestros discursos, los que llevan el pan a su hogar. Les prometo que les voy a dedicar más tiempo, más fuerzas, más inteligencia y más sudor para que su sacrificio de hoy tenga recompensa mañana, cuando sus hijos y los míos puedan caminar juntos por esa ciudad mejor por la que trabajamos ahora.
Que Dios bendiga a Piura y a todos los piuranos.
Muchas gracias,
Mónica Zapata de Castagnino
Alcaldesa